sábado, 12 de marzo de 2011

Información importante: las Plazas Huincul

PLAZA HUINCUL 30/03/2006 - un año para planear - ARROYITO 04/04/2007


Ambos hechos muestran distintas estrategias, pero una misma lógica. En un caso se utilizó un grupo paraoficial, con militantes del partido gobernante y algunos desocupados, y se ordenó a la policía liberar la zona para que actuaran impunemente. En el otro, el 4 de abril del 2007, directamente se utilizó a la policía como fuerza de choque. En ambos casos, la idea era dar un escarmiento y en ambos casos el abuso y la ilegalidad estuvieron presentes en la actuación del Estado” (Ricardo Mendaña - Página 12 05/04/10)

Plaza Huincul

En diciembre de 2009 se realizó el "Juicio" Oral y "Público" en el Juzgado Correccional II de la ciudad de Neuquéna a cargo de la Dra. MARIA ANTONIETA GAGLIANO.

Las decisiones que ha tomado la jueza, intentaron generar un "escenario" de IMPUNIDAD de las restantes conductas que se encuentran investigando en otra causa, entre ellas las del Sr. Jorge Omar SOBISCH.

No solo la jueza, sino también el fiscal Di Magio (ene se momento tenía tan solo 25 días de función), que en abierta contradicción con sus antecesores, evalúo y argumentó que no existen elementos para reprocharles a los imputados Moises Soto y Carlos Zalazar, haber dado la orden de liberar la zona de la destilería de Plaza Huincul, el 30 de marzo de 2006.

Las conductas imputadas (ahora sobreseida) a estos ex policias, estaban estrechamente ligadas con el accionar que se le reprocha al ex gobernador, pues el objeto de ambos procesos se relaciona con la existencia y contenido de una orden que a través de la línea de mando policial, liberó de presencia policial el sector donde un grupo de personas agredió a trabajadores de la educación enrolados en la aten.

Desde el comienzo del Juicio Plaza Huincul I se fue denengando la posibilidad de la querella y se apresuraron (los jueces y fiscales que Sobisch había ido designando), sin permitir la unificación con el Juicio en el que está imputado el ex gobernador Jorge Sobisch, denominada Causa Plaza Huincul II o Zona liberada II.

El fiscal demostró abiertamente su animadversión contra el denunciante y testigo, Comisario Seguel, poniendo en duda de su capacidad e idoneidad y ridiculizandolo, utilizando como argumento que el testigo estaba nervioso y transpiraba, ante las evidentemente hostiles preguntas del fiscal, del defensor (Dr. Ricardo Cancela, ahora confirmado defensor de Sobisch) y de la propia Jueza.

El denunciante fue puesto en el lugar de denunciado.

Un juicio en el que no se garantizó la publicidad, por cuanto las sillas disponibles para la prensa y público en general fueron tan solo 9; en el que sólo en dos jornadas se pretendió dilucidar una causa compleja por el objeto de la investigación: una orden impartida cuyo origen está en el ex gobernador.

Aún habiendo reconocido los imputados, según lo expresó el mismo fiscal, que dieron la orden, que había delincuentes, en sus propias palabras "gente vinculada al quehacer delictivo, gente que fue sindicada como punteros del MPN", aún así se resolvió sobreseer a los imputados por falta de acusación fiscal. La fiscalía no se salío del libreto, cumplió en su mandato de ser garante de impunidad.

Aunque el ex gobernador se esfuerce en no dejar cabos sueltos y unifique las defensas poniendo a disposición de los jefes policiales su defensor, el dr Ricardo Cancela, no está dicha la última palabra.

Repudiamos lo resuelto en ese juicio, el accionar de la jueza inteviniente y la responsabilizamos ante la opinión pública a las consecuencias que su actuación puede tener para investigar la responsabilidad penal del Sr. Jorge Omar Sobisch.

SOBISCH A JUICIO. IMPUTADO POR LA ZONA LIBERADA PLAZA HUINCUL

El 04 de mayo de 2010 se conoció la resolución del juez Elosu Larumbe, en la que resuelve NO HACER LUGAR a la solicitud de sobreseimiento impetrada por la Fiscal Gloria Lucero y los abogados defensores de Sobisch. Asimismo DECLARAR CLAUSURADA LA ETAPA INSTRUCTORIA Y ELEVAR para juzgamiento el accionar de JORGE OMAR SOBISCH, imputándole haber impartido a la Policía Provincial la orden de no actuar frente a una situación de inminente agresión decidida por un grupo de personas integrado por presuntos afiliados a la UOCRA y dirigentes del MPN. LA RESOLUCIÓN DE ELEVACIÓN A JUICIO ES INAPELABLE.

· Resumen de la Causa Plaza Huincul.

CAUSA PLAZA HUINCUL: antecedente de ARROYITO / SOBISCH imputado va a juicio

Un paso en el camino del Juicio y Castigo

En Noviembre de 2005, Sobisch intenta modificar la Constitución de la Provincia con la intención de legalizar la entrega de los recursos naturales y acotar los derechos sociales y laborales garantizados por los constituyentes de 1959, entre otras reformas no menos importantes. El debate político instalado en la sociedad neuquina fue ganado por los que sostuvimos la consigna NO a la Reforma.

Allí Sobisch sufrió el retroceso político más importante en su gestión hasta ese momento. Se le obturó la posibilidad de consolidar su poder económico y sus acuerdos con las petroleras y los sectores empresarios nacionales y provinciales. Los intereses que movieron su gestión y la apoyaron vieron derrumbarse sus aspiraciones de concretar en la letra de la Constitución Provincial sus privilegios sobre el resto de la población.

A partir de allí y cegado por el resultado negativo de su aventura reformista neoliberal, reforzó su política de enfrentamiento con las organizaciones sindicales, sociales y políticas que exigían el cumplimiento de los derechos sociales y laborales.

En ese contexto el conflicto educativo de inicio de 2006, intentaba romper con el cepo salarial, de condiciones de trabajo instalado desde inicios de los 90 y el desconocimiento de las organizaciones sindicales. (Nótese que recién hoy, cinco años después, algunas organizaciones etc inician estas luchas)

El salario básico de los trabajadores de la educación de Nqn ocupaba el lugar 16º a nivel nacional y se mantenía desde el año 1992.

En el Sistema Educativo Provincial había más de 3000 trabajadores en negro (Planes Sociales, Contratados);

Las huelgas eran sancionadas con sumarios a los directores y descuento de los días de paro;

Se cercenaba la actividad sindical reduciendo a su mínima expresión las licencias gremiales.

El gobierno desconocía la representación de las organizaciones y se negaba cualquier posibilidad de negociación. (más de 70 pedidos de audiencias sin respuesta)

Se había impuesto el Presentismo a toda la administración pública como medida represiva y disciplinadora de la creciente protesta social.

Estas son sólo algunas de las condiciones políticas en las que se desarrollan los conflictos durante esos años.

Luego de más de 30 días de huelga y protesta en todos los rincones de la provincia, finalmente resolvemos llevar el reclamo a las puertas de la destilería de Repsol YPF de Plaza Huincul, aliado estratégico de Sobisch, según sus propias palabras.

Durante ese conflicto y agotada toda instancia de reclamo ante las autoridades provinciales, se consideró que era la afectación del sector productivo lo que podía servir como elemento de atención y hacer visible ante la sociedad en su conjunto el conflicto.

Sobisch no podía declarase vencido ante la tozuda voluntad de los trabajadores y planificó una acción represiva que no significara la utilización directa de la fuerza policial. Además debería poder presentarse ante la opinión pública, como un acto de hartazgo de trabajadores, de la UOCRA y Petroleros en defensa de sus puestos de trabajo.

El grupo parapolicial organizado estaba constituido por punteros del partido provincial, desocupados, policías de civil y delincuentes comunes. Los cascos amarillos fueron encontrados en la casa de uno de los cabecillas (un tal Antío) y fue lugar de reunión el edificio de Acción Social Provincial. Las viandas y viáticos para los cascos amarillos, se prepararon en el Distrito Educativo Cutral Co. La querella está en condiciones de probar que la operación se financió con dinero del Estado la presencia de esas personas, que la persona que estaba a cargo del grupo era el jefe de la seccional del MPN en Cutral Co y que no estaba afiliado al gremio de la construccioón, que luego se encontraron los cascos, nuevos y sin uso, en la casa de este señor; y que al grupo, a través del Consejo Provincial de Educación, se los aprovisionó de alimentos.

Había un punto a resolver. La cercanía del puesto de la policía de tránsito y la segura intervención policial ante la amenazante presencia del grupo de los cascos amarillos, imponía una orden de no actuar y dejar hacer.

En este punto Sobisch no dudo. Llamó personalmente al Jefe de la fuerza en la ciudad de Cutral Co y dio la orden de no intervenir. Luego lo ratificó públicamente en el acto aniversario de la Policía Provincial, donde con absoluta soberbia y seguro por entonces de la impunidad que lo rodeaba, se hizo cargo personalmente de la orden impartida.

Para sorpresa de propios y extraños, la orden no fue acatada y aun tarde, los jefes policiales incumplieron la orden y se evitó un perjuicio mayor al provocado por la violenta irrupción de la patota parapolicial, que lesionó a trabajadoras y trabajadores de la educación y destruyó bienes de quienes nos manifestábamos pacíficamente. Los Jefes policiales Zambrano, Seguel y Morales fueron sumariados y sancionados administrativamente por su desobediencia. Finalmente se presentaron como querellantes denunciando al Ex Gobernador por emitir una orden ilegal y contraria a su obligación de garantizar la seguridad de personas y bienes.

A partir de la continua movilización contra la impunidad y la numerosa y suficiente prueba acumulada. El juez ha considerado que existe sospecha suficiente y razonable para considerar que JORGE OMAR SOBISCH es el presunto autor de un delito.

"La reconstrucción histórica de los hechos ha quedado suficientemente acreditada", dice la resolución judicial. Y continúa "La policía no actuó pudiendo y debiendo hacerlo de manera preventiva; la razón de esta inacción contraria a la ley obedece a las órdenes que recibieron los jefes policiales de Cutral Co y Plaza Huincul por parte de sus superiores; y el entonces gobernador reconoció públicamente que él era el responsable de que la policía no haya actuado, y que fue él quien le dijo al jefe de policía que no actúe". La policía no intervino. En el auto de elevación a juicio, el juez Larumbe señala que la existencia de la orden de no intervenir impartida a la policía está probada en base a numerosos testimonios.

"La situación que se vivía (ese día en Plaza Huincul) era grave. La alta probabilidad de que se produzcan hechos violentos era palmariamente conocida. (…) No puede alegarse desconocimiento ni intenciones de mantener el orden público y de preservar la paz social". Luego de dar por probado que Sobisch fue el que impartió la orden a la Policía , el juez afirmó que "no se trata de una decisión política no judiciable. Nadie puede ordenar a otra persona que viole la ley. Ningún político por más alto que sea el cargo que ocupe puede ordenarle a la policía que no cumpla con su deber preservando la integridad física de determinados ciudadanos que se encuentran manifestando por sus derechos".

Es un paso fundacional hacia una investigación que de profundizarse, puede sacar a la luz el plan armado por el Sobischismo para escarmentar la protesta de los trabajadores y que tiene su punto más grave institucional, política y socialmente un año después en Arroyito. La Zona Liberada de Plaza Huincul del 30 de marzo de 2006, es el antecedente, el tubo de ensayo de lo que finalmente fue el fusilamiento de Arroyito

En abril de 2007, bajo la misma dirección y supervisión, los actores serían otros, directamente los grupos especiales sin ningún maquillaje. Los que supervisaron el operativo Plaza Huincul, los Comisarios Zalazar y Soto, son los mismos que planificaron, supervisaron y, ahora si, condujeron desde el mismo lugar, el operativo de Arroyito. Sobisch una vez más se hizo cargo públicamente. Ahora es tiempo de justicia, ahora es tiempo de condena, ahora es momento de ponerle fin a la impunidad.

Por Carlos Fuentealba… Justicia!!!

Cárcel a Sobisch, Pascuarelli, Rinzafri, Soto, Aquiles González, Salazar, etc.

Juicio y Castigo

Derrotar la impunidad es fortalecer la democracia